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Mujer armenia al lado de su niño muerto [Foto: American Committee for Relief in the Near East via Wikipedia]

Fuente: unitedexplanations.org.

Autora: Belén Agüero. 06/03/2015.

En abril de este año, se cumplen 100 años del genocidio armenio, un evento poco conocido de la historia del siglo XX, en el que murieron entre un millón y medio y dos millones de personas a manos del Imperio Otomano.

El inicio del odio

Las masacres de 1894-1896

El gobierno del Sultán Abdul Hamid II, conocido como el ‘Sultán rojo’, da comienzo a la persecución de los armenios. Durante su gobierno, se perdieron los territorios de Grecia, Serbia y Bulgaria, como consecuencia del auge de los sentimientos nacionalistas que provenían desde Europa, y se sospechaba que este sentimiento también iba tomando forma entre la población armenia.

Siendo la minoría más numerosa del Imperio Otomano, los armenios fueron designados como los traidores del interior. Además, el gobierno no se podía permitir de perder el territorio armenio ya que sin este, el imperio no tendría salida al Mediterráneo. Se calcula que durante su gobierno murieron aproximadamente 300.000 armenios.

Armenios celebrando el gobierno CUP [Foto: Berc Fenerci via Wikipedia]

La masacre de Adana

Ante las políticas dictatoriales del sultán surgió un grupo compuesto por oficiales del ejército turco y estudiantes universitarios, que tenían una marcada impronta nacionalista. El nombre del partido era “Comité de Unión y Progreso” (CUP) también conocidos como los Jóvenes Turcos. Después de derrocar al sultán, hicieron ciertas promesas, como la creación de un parlamento con participación de todas las minorías. Esto llevó a que fueran apoyados por toda la población armenia en un principio. Gobernaron entre 1908 y 1918.

Deseosos de crear una nación turca homogénea, los Jóvenes Turcos multiplicaron las exacciones contra los armenios de Asia menor desde su toma del poder. Se cuentan entre 20.000 y 30.000 muertos en Adana el 1 de abril 1909.

En 1914 estalló la Gran Guerra. Ello hizo que el genocidio pasó casi desapercibido en la escena internacional.

1915 – El genocidio

Todos estos antecedentes dieron lugar a los sucesos que se desencadenaron a partir de 1915. El punto de partida fue una ley conocida como “Tehcir”, “desplazamiento” en turco. Esta ley autorizaba la deportación de la población armenia. Ésta empezó un proceso que se puede dividir en varias etapas:

  1. El desarme: Se confiscaron las armas de la gran mayoría de la población. Dichas armas fueron entregadas a la población para la guerra contra Rusia.
  2. Decapitación intelectual: Se secuestraron a más de 600 intelectuales. Se considera este hecho como el comienzo del genocidio. Sucedió el 24 de abril de 1915, elegida entonces como fecha de conmemoración del genocidio.
  3. Desmaculinización: Todos los hombres armenios entre 15 y 45 años fueron enrolados en el ejército. Se utilizó estos soldados como mano de obra para construir trincheras que más tarde se utilizaron como fosas.
  4. Caravana hacia la muerte: también conocida como la deportación de los armenios. Se dijo a toda la población que serian reubicados en una zona de exclusión bélica. Fueron enviados a Anatolia, Mesopotamia, y a lo que actualmente es Siria. La mayor parte de los deportados murieron víctimas de hambre, sed y diversas privaciones; los que lograban sobrevivir eran robados y violados por los soldados turcos que en teoría los protegían. La deportación continúo hasta 1923 sumado a las matanzas generalizadas de los armenios que se resistían.

    Armenios siendo deportados

    Algunos lograron sobrevivir  al genocidio y se organizaron para escapar. Otros fueron ayudados por sus vecinos turcos que no estaban de acuerdo con las políticas del gobierno, y los ayudaban aún poniendo en peligro sus propias vidas.

A partir de entonces, la emigración de los armenios fue casi total. De 2.100.000 almas en el Imperio Otomano, en 1912, de acuerdo con las estadísticas del Patriarcado Armenio de Constantinopla se pasó a 77.435, en 1927, concentradas especialmente en Estambul y aproximadamente 50.000 en 1993.

La memoria y el olvido

20 países e innumerables regiones han reconocido el genocidio, al cual los armenios se refieren como  “MEDZ YEGHERN” que significa “Gran Mal”. A pesar de ello, el gobierno turco sigue negándolo.

Protestas en la embajada turca, 2003 [Foto: Mrsamisnow via Flickr]

Protestas en la embajada turca, 2003 [Foto: Mrsamisnow via Flickr

En abril de 2014 el gobierno turco emitió un comunicado donde, por primera vez desde que se perpetraron estos actos, ha presentado sus condolencias a los descendientes de la masacre. Además propuso la creación de una comisión mixta de historiadores para que determinen a ciencia cierta los sucesos, y anunció que si dicha comisión determinase que el gobierno turco ha cometido un crimen, entonces se tomaran las medidas necesarias para pagar el precio.

Si bien en su discurso no se refirió a la responsabilidad del imperio en los hechos, sí expresó el deseo de mantener buenas relaciones con el gobierno armenio. Fue un hecho sin precedente, puesto que anteriormente la política turca se centraba en el completo negacionismo, e incluso entraba en conflicto con aquellos países que decidían reconocerlo.

Las reacciones a estas declaraciones fueron inmediatas, en especial por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, quienes felicitaron a Turquía y expresaron los deseos de que en el futuro se busque la reconciliación y la verdad.

Se debe tener en cuenta que Turquía no niega las masacres de civiles armenios pero no admite que se use el término genocidio. No considera que se haya tratado de un plan sistematizado de exterminio dispuesto por el estado, sino que fueron las mismas consecuencias de la guerra, como las luchas entre etnias, las enfermedades y el hambre.

El gobierno turco se ha referido a lo largo de los años a estos hechos como “la deportación” en vez de utilizar la palabra genocidio. Es destacable el hecho de que Turquía si adhirió a la Convención en el año 1950.

La negación del genocidio en debate ante el TEDH

Tsitsernakaberd- Monumento en homenaje a las víctimas del genocidio [Foto: Arthur Chapman via Flickr]

A pesar de las declaraciones por parte del gobierno turco, aún hay mucha gente que se niega a reconocer lo sucedido.

Un buen ejemplo que ha tomado mucha relevancia es el caso Perincek vs Suiza ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). El Señor Dogu Perincek era el líder del partido de los trabajadores de Turquía y durante una serie de eventos en Suiza, realizó afirmaciones públicas declarando que el Genocidio armenio nunca tuvo lugar y que se trata de una mentira internacional. La justicia suiza lo condenó puesto que en su ordenamiento se establece una pena para quienes nieguen los genocidios reconocidos por el país. Perincek fue entonces condenado con una pena pecuniaria en 2007. Ante esto, el acusado decidió acudir al TEDH, alegando la violación de su derecho a la libertad de expresión. Así fue que en 2013 el Tribunal decidió que Perincek no había cometido delito al negar el genocidio y que en cambio Suiza si había ido en contra de la libertad de expresión.

El gobierno armenio decidió apelar el fallo. Además hace unas semanas trascendió la noticia de que el tribunal celebró una audiencia para decidir si negar el genocidio es un crimen o parte de la libertad de expresión. En dicha sesión estuvo presente el Señor Perincek y también el gobierno armenio representado por la prestigiosa abogada de derechos humanos Amal Clooney.

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